Cada gran momento empezó con una pregunta.
El destino ya había hecho su parte. Ahora solo faltaba una pregunta.
Cinco años después de aquel papel con un Sí y un No. Esta vez fue en una playa de Montería, con toda la familia reunida, un anillo de esmeralda diseñado por Rafael, una carta escrita por Pepino y el mar como testigo. La respuesta, una vez más, fue la más fácil de todas.
Y colorín, colorado... esta historia todavía no ha terminado...
Sabemos que toda historia tiene capítulos inolvidables y es por eso que queremos escribir uno nuevo junto a ustedes.
¡Queremos invitarlos a celebrar nuestra boda!
Para que nadie tenga que preocuparse por el camino, habrá un autobús esperándolos.
Solo tienen que decírnoslo en el formulario y les guardamos sitio.
Ver punto de recogidaConfírmanos tu asistencia para que podamos preparar todo con mucho cariño.
Esperamos contar contigo en este día tan especial
Como la biznaga se hace flor a flor,
nuestro hogar se construye pétalo a pétalo.
Si queréis añadir un jazmín a nuestra biznaga, podéis hacerlo aquí en lugar de un regalo.
Vuestra presencia ya es el mejor regalo.